El 42% de los niños europeos de seis años está en alguna red social, pese a tener prohibida la entrada a menores de 14 años, según los datos del Eurobarómetro.

Los expertos alertan de los importantes riesgos que se esconden tras estos populares webs cuyo uso ha crecido un 35% en Europa en el último año. “Hicimos un análisis y el mayor problema es el ciberacoso o acoso entre iguales, crean rumores sobre alguien, hay amenazas e insultos. Después, el acoso sexual por parte de adultos y por último la existencia de contenidos inapropiados de sexo o violencia”, ha dicho Christine Kormann, directora del área de sociedad de la información de la Comisión Europea, quien además ha destacado que “los niños colocan información sensible, como fotos, su teléfono o información sobre la situación económica de sus familias sin darse cuenta”.

La edad de acceso a las redes sociales está bajando. Tuenti, la red social online más popular en España entre los más jóvenes, tomó este año una medida tras la petición de la Agencia Española de Protección de Datos. Lo menores deben acreditar, mediante el envío del DNI en 92 horas, su edad. Este medida ha sido reconocida como de las más efectivas por el director de la Agencia Española de Privacidad de Datos, Artemi Rallo, quien ha exigido que las demás sigan ese ejemplo.

My Space ha creado una guía específica para los menores y un servicio para padres preocupados, además de poner todos esos perfiles en configuración privada por omisión. Estados Unidos tiene una ley específica de protección del menor en Internet que, por ejemplo, obliga a que los padres envíen una autorización firmada por correo o den los datos de su tarjeta de crédito para registrarse en las páginas. También prohíbe que a los menores se les solicite su teléfono o su dirección.

Fuente: El País

Se celebra el curso de Seguridad Escolar organizado por el Centro de Estudios del Gobierno Regional de Cantabria y la Escuela de Policía Local

A lo largo de la primera semana de Noviembre, con un total de 20 horas, el curso sobre seguridad escolar atenderá las necesidades de formación de personal docente y policías locales en relación a temas como el bullying, el ciberbullying, las drogodependencias y el absentimo escolar.

Sin duda, la ciberconvivencia es un reto que cobra cada vez más relevancia en los planes de convivencia escolar. Por desgracia, aunque no exista maltrato físico, el acoso entre iguales por medio de las nuevas tecnologías puede ocasionar consecuencias gravísimas y, en casos extremos, hasta el suicidio. Existen grandes diferencias entre el bullying y el ciberbullying que requieren una aproximación distinta tanto desde el punto de vista preventivo como en lo que a tareas de intervención y apoyo se refiere:

  • la persona acosada no puede escapar a sus ciberabusones puesto que el espacio virtual es parte de su vida real cotidiana y no puede renunciar a él
  • no existen perfiles definidos de acosadores o acosados, no hay que ser fuerte ni bravo para abusar y tampoco es preciso ser más débil o distinto en algo para ser una víctima
  • el anonimato y la sensación de impunidad resultan un estímulo para quien decide acosar
  • no es preciso coincidir con la víctima para ejercer presión sicológica
  • las maneras de hacer daño online son tan variadas que resulta imposible prevenirlas o esquivarlas: Internet, telefonía móvil y videojuegos online son canales abiertos al acecho
  • cuando el acoso se produce en el ciberespacio, quien lo ejerce no percibe el verdadero daño ocasionado a la víctima quien, incluso, puede tomarse en serio una broma.

Por todo ello, el ciberbullying es una de las prioridades en los planes europeos para una internet más segura en el período 2009-2013.

La educación para un uso seguro de Internet es imprescindible. Tras varios años de trayectoria, es necesario ahora un nuevo impulso que pasa por establecerla de manera curricular en el aula y por realizar una orientación hacia la formación de plenos ciudadanos y ciudadanas digitales.

Trabajo imprescindible por una infancia en red sin riesgos

En España, al igual que en Europa y muchas otras partes del mundo, desde hace varios años y con intensidad creciente, se está trabajando para la información, la sensibilización y la formación en el uso sin riesgos de Internet y también, aunque con menor énfasis, de la telefonía móvil y los videojuegos.

La necesidad de esta labor de protección de la infancia y la adolescencia se hace evidente no sólo por los datos que arrojan los estudios referidos a estos riesgos o por el día a día que se vive en hogares y aulas sino también y, en especial, por el llamamiento que desde varias instancias se está produciendo. En el plano internacional, las Naciones Unidas dedicó este año el del Día Mundial de las Telecomunicaciones y la Sociedad de la Información a “Proteger a los niños en el Ciberespacio”. En el marco de la Unión Europea, en Abril pasado, la Declaración de Praga titulada “Un nuevo enfoque europeo por una Internet más segura para los niños” constataba la conveniencia de un compromiso interinstitucional de primer nivel para conseguir un entorno en línea más seguro para las nuevas generaciones.

No hay que olvidar tampoco, aunque fuera definido hace 20 años, el principio de interés superior del menor que recoge la Convención de las Naciones Unidas sobre los Derechos del Niño y que nos exhorta a evaluar cualquier intervención, incluida el desarrollo de Sociedad de la Información, desde un prisma preferente en clave de no colisión con los intereses de la infancia.

Educación para una Internet más segura desde la escuela

Tenemos que precisar el escenario para el aprendizaje, que se puede realizar tanto de manera formal como en un contexto informal. Desde luego no son ámbitos excluyentes, pero dada la importancia de la cuestión todas las recomendaciones apuntan a que se incluya curricularmente. Hace un par de meses el propio Secretario de Estado para las Telecomunicaciones, señalaba que el sistema educativo español debería contar con una asignatura para enseñar a los jóvenes a navegar por Internet con Seguridad. En la misma línea, Vivian Reding, desde la Comisión Europea, destacaba la necesidad de incluir de forma sistematizada la formación en el uso seguro de Internet en los centros escolares.

Hacia una ciberciudadanía activa y responsable

Se venía hablando de los riesgos de Internet y ahora hay que hablar de los riesgos en Internet. Antes los niños usaban Internet y ahora viven buena parte de su vida en ella. Es necesario ir evolucionando de una solución de urgencia y adecuada a esos primeros tiempos hacia una apuesta de futuro. Por lo tanto, aunque sin abandonar el enfoque de “uso seguro” que sigue siendo necesario y es más adecuado para determinados colectivos y realidades, hay que abrazar nuevas líneas de intervención con mayor alcance y proyección en el tiempo. Hay que trabajar con intensidad en la “educación para la ciberciudadanía”. Hablar de ciberciudadanía activa o de ciberciudadanía responsable es redundante en sentido estricto pero, en ocasiones conviene cualificar en lo esencial un sustantivo tan manido como versátil y abstracto.

Es claro que, en la medida en que la Red ha cobrado mayor protagonismo, por importancia e incidencia, como entorno de socialización y convivencia se hace más evidente que niños, niñas y adolescentes van a ser más autónomos y sujetos a sus propios criterios que a los consejos paternales y paternalistas de los que nos hemos venido sirviendo. Esos consejos han cumplido su misión y la siguen cumpliendo en las edades más tempranas pero van quedando insuficientes. Por ello, además de personas informadas sobre las situaciones de riesgo y las medidas preventivas a adoptar, debemos aspirar a formar plenos ciudadanos digitales que, entre otras muchas cuestiones, sean capaces de disfrutar de sus derechos en connivencia con los derechos ajenos.

Cabe destacar que detrás de este planteamiento subyacen dos imperativos:

  • Focalizar la acción en las personas y sus actitudes y no tanto en las tecnologías que utilizan. Priorizar actitudes y valores frente a conceptos y procedimientos. Las personas prevalecen y las tecnologías cambian.
  • Considerar la seguridad en la red como una condición necesaria pero no suficiente. El objetivo sobre el desarrollo integral de las personas online debe ir más allá de eludir ser víctimas de determinados peligros para procurar el desarrollo de competencias ciudadanas sobre la base de valores sólidos y habilidades para la vida.

Ciudadanía y generación digital. Retos.

Cuando se afronta una tarea como es la educación para la ciberciudadanía responsable creo necesario comenzar por hacer un replanteamiento integral desde los cimientos. No se trata de sumar un discurso adicional o de incluir una nueva unidad didáctica en el currículo de centro. Plantear formación de ciudadanos en el nuevo contexto digital presenta no pocas dificultades.

  • La dificultad de formar ciudadanos
    • El debate está en la calle. Sin entrar en valoraciones o causas, creo que sí podemos decir que hay un porcentaje más alto de lo deseable de adolescentes que carecen de las actitudes cívicas y de los valores necesarios para ejercer la ciudadanía. Quizás no podamos aprovechar mucho de las recetas usadas hasta ahora porque no han dado el resultado deseable.
  • La concreción del concepto de ciudadanía digital
    • Es posible que no tengamos claro qué significa, cómo se materializa, el concepto de ciudadanía digital para las nuevas generaciones. La vida online ha supuesto una ruptura radical con lo anterior y, en ese contexto, se han ido creando nuevos códigos y convenciones de manera permanente. El concepto de ciudadanía incluye determinados valores universales que, acompañados de las competencias psicosociales necesarias y en función de los conocimientos y circunstancias particulares, se traduce en procedimientos y actitudes. El concepto de ciudadanía puede estar consensuado en nuestra sociedad mientras que el de ciudadanía digital se está definiendo. Los diversos estudios sociológicos han constatado el comportamiento de la sociedad y su evolución pero, sin embargo, todavía estamos tratando de saber qué hacen los nativos digitales en la Red y poco o nada sabemos del porqué. Es complicado intervenir sobre lo que no se conoce bien y que tiene indicadores de progreso difíciles de obtener.
  • Sin ejemplo, presencia ni conocimiento.
    • A diferencia de otros contextos, en el ciberespacio carecemos de varias armas fundamentales para la educación, en este caso de ciberciudadanos. Por orden de importancia, se pueden citar al menos tres recursos con los que no podemos contar:
      • un comportamiento propio que ofrecer como modelo a imitar
      • la posibilidad de presencia para la orientación, ayuda o intervención
      • el conocimiento del contexto
  • ¡Qué difícil! Sin que ellos puedan aprender de nuestra actitud, sin que podamos estar ahí para echar una mano o una reprimenda y con un pleno desconocimiento de qué es y qué se hace en la Red… se antoja misión muy complicada.
  • Las características diferentes del medio.
    • Un aspecto fundamental para el ejercicio de la ciudadanía es reconocerse y reconocer al otro como sujeto pleno de derechos y obligaciones. También lo es, en el plano ya coercitivo, la existencia de límites, de normas y leyes claramente definidas que facilitan la convivencia protegiendo nuestros derechos y estableciendo las reglas de juego. En la Red todo esto es mucho menos perceptible, más difuso y etéreo: ¿quién es el otro? ¿es realmente quien dice ser?¿cuál es el límite?¿lograrán saber que soy yo?¿pagaré las consecuencias?… Ciudadanía es implicación, responsabilidad, respeto, cuidado del otro… La despersonalización y el anonimato no son los mejores aliados de la ciudadanía. La ciberconvivencia se encuentra así comprometida con mayor facilidad.

Líneas de intervención para educar ciberciudadanos.

A la vista de lo anterior, hay tres ideas que me gustaría destacar y que apuntan más a la solución que al problema:

  • Estimular los usos socialmente positivos de la Red porque ayudan a percibir el medio como una herramienta de poder, de participación, de encuentro, de intervención enriquecedora en la sociedad. Crear dinámicas que canalicen el sentimiento de pertenencia al grupo y la colaboración en torno a estos usos puede ser un extraordinario avance.
  • Situar a los propios menores como eje y elemento activo de las dinámicas educativas. Deben ser y sentirse motores del proceso de construcción de la nueva ciudadanía, de su propio contexto online.
  • Aumentar entre los adultos el conocimiento de los usos actuales de la Red por parte de los jóvenes así como de las aplicaciones más populares. Para proteger de peligros graves a un menor en la Red no es imprescindible saber de tecnología. Sin embargo, para educar un ciberciudadano se han de conocer los usos sociales y la propia realidad digital.
  • Desde luego, es grande el envite, a la altura de los cambios y oportunidades que nos está tocando vivir. Ignorarlo es irresponsable y afrontarlo con prontitud y determinación es, sin duda, la mejor inversión para nuestra inmediata sociedad. Poco hay que decir sino … ¡ánimo y manos a la obra!

Fuente: PantallasAmigas

La Consejería de Educación del Gobierno cántabro organiza desde el miércoles, día 14, las jornadas Ciberacoso o ciberbullying: otra manera de agredir entre iguales para sensibilizar a la población sobre el riesgo para los menores del mal uso de las nuevas tecnologías.

Las sesiones, que se desarrollarán el miércoles y el jueves en el Palacio de Exposiciones de Santander, se han organizado ante el “incremento paulatino” del mal uso de las nuevas tecnologías y ciertos foros y espacios de Internet por parte de los menores.

Se dirigen a equipos directivos y directores de centros, familias, asociaciones de padres y madres, y profesionales de distintas instituciones implicadas en la educación. No obstante, también están abiertas a público general.

En las jornadas se proporcionará información, orientaciones, estrategias, recursos y materiales para actuar en casos de ‘ciberbullying’, tanto para las familias como para los docentes o cualquier otro agente educador. Además, se mostrarán las directrices que se deben seguir, en el marco de la ley, cuando existe ciberacoso. También se dará a conocer una experiencia desarrollada en un centro educativo de la región.

El primer día intervendrán la jefa de la Unidad de Orientación y Atención a la Diversidad de la Consejería de educación, Mercedes Cruz, y Jorge Flores, director de la iniciativa ‘Pantallas Amigas‘ para el uso seguro y saludable de Internet y las nuevas tecnologías online por parte de los menores.

Fuente: Europa Press

El web Andaluna y Samir puesto en marcha por la Junta de Andalucía está dirigido a los niños para educarlos en valores para la convivencia como la tolerancia, el respeto, la responsabilidad, la justicia, la cooperación… tratando temas como la inmigración. Los personajes de las historias que muestra el web son amigos de diferentes razas e incluyen discapacitados.

Fuente: Bebés
y más

El 26′6% de los adolescentes españoles practica o padece ‘ciberbullying‘, forma de acoso escolar que se realiza a través del teléfono móvil, Internet y otras nuevas tecnologías. Según los datos facilitados por el Injuve, el 10,5% de los adolescentes se ve implicado en estas actividades de ciber-acoso vía mensajería instantánea; el 4,6% a través del chat; el 4,3% por mensajes de teléfono, el 2,8% vía correo electrónico, el 2,7% por teléfono y el 1% a través de fotografías o vídeos.

Estas actividades son fuente de problemas de salud mental en los adolescentes que pueden replicarse durante su edad adulta. Entre el 10 y el 20% de los adolescentes a nivel mundial tiene algún problema de salud mental, según la OMS.

Casi una cuarta parte del alumnado de Educación Secundaria, un 23,5%, ha sido insultado a través de páginas web, por lo menos “una o dos veces”. Ése porcentaje es preocupante, pero aún lo es más ese 6,6% de jóvenes que es insultado “una vez cada semana” o “varias veces a la semana”.

  • El 7,7% ha sufrido burlas mediante el móvil.
  • El 10,5% ha visto su identidad suplantada en chats.
  • El 7,3% ha sido amenazado mediante el MSN messenger.
  • El 1,2% ha sufrido la divulgación por email de vídeos comprometidos suyos.
  • El 6,6% se ha encontrado con fotos indiscretas suyas publicadas en la WWW sin su permiso.
  • El 7,4% ha sufrido rumores y falsedades difundidas sobre él en las redes sociales online.

Esos son algunos de los datos provisionales que se incluyen en un completo informe que el equipo de investigación Educació i Ciutadania de la Universitat mallorquina está aún ultimando y para el que se han entrevistado a 1.826 adolescentes de entre 13 y 16 años.

Fuente: Diario de Mallorca

Según se extrae del informe que el equipo de investigación Educació i Ciutadania de la Universitat está aún ultimando y para el que se han entrevistado a 1.826 adolescentes de entre 13 y 16 años, un 23,5% del alumnado de Educación Secundaria en Baleares ha sido insultado en Internet, por lo menos “una o dos veces”. Un 6,6% de jóvenes es insultado “una vez cada semana” o “varias veces a la semana”.

Jaume Sureda, uno de los integrantes del equipo junto a Rubén Comas y Mercè Morey, insiste en resaltar el carácter provisional de las cifras. Explica que hace apenas un año se creía que en la ecuación “menores y nuevas tecnologías”, eran los contenidos la principal amenaza. Desde hace un año, apunta el catedrático del departamento de Pedagogía Aplicada y Psicología de la Educación, la literatura científica escrita al respecto ha descubierto que el peligro radica más en cómo configuren los menores sus relaciones con iguales en la red.

Chats y MSN

De esta forma, el equipo está constatando que los chats y el MSN o Messenger (chat con los contactos de la cuenta de correo electrónico) son los entornos más peligrosos. Así, resulta significativo por ejemplo que el 23,7% de los jóvenes haya contestado que ha sido insultado alguna vez a través del MSN y que al 1,6% se le insulte por lo menos una vez a la semana.

Por otro lado, un 10,5% afirmó que se le había suplantado la identidad en el chat, porcentaje que se eleva hasta el 23,4% al hablar del Messenger. Las amenazas también son más frecuentes en estos sitios de mensajería instantánea que en otros entornos de la red. Las burlas sin embargo son más habituales en las redes sociales.

El teléfono móvil y el correo electrónico son, con un 2,3 y un 1,2% de afectados respectivamente, los soportes preferidos para difundir vídeos comprometidos de los compañeros , mientras que para divulgar fotos indiscretas sin permiso se suele recurrir a la web (un 6,6% de los alumnos respondió que le había sucedido una o dos veces).
Aunque aún es pronto para lanzar según qué conclusiones, algunos de estos datos parece que confirman ciertas tendencias, como por ejemplo que el ciberacoso es un fenómeno que se da de una forma mucho más acentuada entre los varones que entre las féminas.

Otra primera impresión es la relación entre el autoconcepto de cada estudiante y su frecuencia como víctimas. Aquellos que tienen peor imagen de sí mismos como estudiantes, son los que aparecen más veces como víctimas de estas nuevas formas de intimidación. Una tercera conclusión es que el lugar de nacimiento de los alumnos no tiene relación.
El mismo grupo presentó el pasado abril otro estudio sobre el uso que los menores hacen de las nuevas tecnologías. Entre otras cosas, destacaba que más de la mitad de los jóvenes de hasta 16 años declaró que nunca navegaba acompañado por sus padres ni tenía ningún tipo de control.

Fuente: diariodemallorca.es

El instituto de Crystal Lake South autorizó a Alyssa García, una alumna de último curso, a que publicase un artículo sobre el sexting en el periódico del instituto para concienciar a los alumnos sobre la seriedad del tema. A continuación reproducimos algunas partes de su artículo:

¿Qué debería hacer la gente si ni siquiera se sienten seguros para mirar sus propios teléfonos? (…) Hoy en día la gente (…) es como si pudieran vivir su vida entera, incluida su sexualidad, por medio de sus teléfonos celulares.

Cuando le preguntas a alguien de los primeros cursos, te dicen “Me siento tan cómodo con mi teléfono que tengo cada número, cada cita y casi cada momento de mi vida planeada con él. (…) ¿Qué se supone que tienes que hacer si tienes a tu novia lejos? ¿Conducir todas las noches para ir a verla? Practicar sexting es más seguro e incluso supone un menor riesgo de embarazo.”

(…) Pero si estas parejas se rompen las fotos pueden difundirse por las escuelas (…). No se pueden devolver una vez enviadas. (…)

La gente piensa que sólo se comete un delito cuando hay un contacto físico con otra persona. Pero hoy día puede ser delito incluso publicar fotos tuyas. En un caso reciente una chica de 14 años fue acusada con pena de prisión y con 20 años de permanencia en los listados de delincuentes sexuales por publicar fotos suyas en MySpace para su novio.

Otro problema que está surgiendo es el “arte” del “foto-bombing” en el que la gente se mete en el plano cuando le están sacando una foto a otra persona o en el otro extremo cuando se retocan las fotos de otra gente, incluso cayendo en el terreno del sexting.

Fuente: Kimmy Sharing Light

El informe del Institut per a la Convivènica i l’Èxit Escolar pone de manifiesto que en las aulas de Baleares se registra mayor violencia que en el resto de España , 5,9% frente a un 3%. Las nuevas tecnologías irrumpen en las modalidades de acoso, aunque todavía son testimoniales, y ofrecen variantes como grabaciones con móvil o vídeo (1,3%), mensajes amenazantes por teléfono (1,8%) o difusión sin permiso de fotos o imágenes en la Red o por SMS (2,1%).

La encuesta del Instiutut se ha elaborado con una encuesta realizada en 18 institutos con 1.369 estudiantes de ESO.

Amenaza físicas

La situación más repetida en los casos de acoso es hablar mal de la víctima, en un 8,2 por ciento, seguido de insultos y ofensas (6,4 %). Sin embargo, hay otros hechos menos habituales pero tan preocupantes como amenazas con palos y navajas (2,3%) o intimidar para conductas o situaciones de carácter sexual (2,4%).

Maltrato justificado

Lo que ven en casa se refleja en las aulas y entre las malas costumbres exportadas al patio está la violencia de género. La encuesta revela que el 4,6 por ciento de los alumnos justifica que un hombre pegue a su mujer si ella decide abandonarle. Un 6,4 por ciento de encuestados está convencido de que un hombre agresivo es más atractivo.

Relación a golpes

Cuando un amigo pega a alguien, el 35 por ciento de los alumnos cree que tiene que ponerse de su lado. Otra conducta violenta es aquella en la que debe devolver los golpes recibidos para no ser considerado un cobarde (27,2%). El 18,3 por ciento justifica una agresión si le han quitado algo de su propiedad.

Fuente: adn.es